martes, 5 de mayo de 2020
martes, 28 de abril de 2020
Niveles de Iconicidad
Ya hemos visto las distintos tipos de imágenes y su relación con la representatividad del mundo real. En esta clase analizaremos un tema que ya hemos sobrevolado y que está muy relacionado con los anteriores, que es la iconicidad y sus niveles. La iconicidad se refiere a la máxima representitividad de un objeto, cuyo mayor grado obviamente es el objeto real. A partir de allí existen varias formas de retratar esa imagen, las cuales atraviesan diversas disciplinas, como la escultura, la fotografía, la pintura y el dibujo. Se crea así una escala que parte de un extremo de máxima representitividad ya citada hacia el otro extremo, de máxima abstracción, pero que aún mantiene algún concepto del objeto retratado. Analizando esta escala podemos no sólo repasar distintas disciplinas, sino también relacionarnos con estilos de las artes visuales, y comenzar a discernir los contenidos visuales y los conceptuales de toda obra.
Cabe aclarar que estos variados tipos de representación de los objetos los observamos en la vida cotidiana.
Actividad integradora
- Elegir algún objeto para representar, preferentemente con colores.
- Representar el mismo objeto en los distintos niveles de iconicidad:
- Fotografía en color
- Fotografia en acromáticos (la fotogrofía anterior modificada)
- Dibujo realista: a lápiz, con valores de luminosidad -sombreado-. Realizarlo personalmente a mano alzada, buscando la máxima imitación posible, tomando medidas, proporciones, tonos y valores. Tener en cuenta que nunca quedará igual que una fotografía, la realización humana aporta una diferenciación. Ejemplo:
5. Pictograma: dibujo con tinta -microfibra, birome, tinta china-, lineal, más sintético que el anterior, sólo el contorno.
6. Símbolo: elaboración conceptual, puede ser una silueta, debe ser muy simple y pensar que podría simbolizar. Algunos ejemplos:
7. Dibujo no figurativo (abstracto): como en la actividad de la clase pasada, alejarse completamente de la figuración representativa del objetos. El proceso pueden ser tomar una copia del realista o del semi-abstracto y distorsionarlo, como modificar los contornos, agregar formas, geometrizar, incluir formas irregualares, trabajarlo como mancha, entre otras acciones.
martes, 14 de abril de 2020
Imágenes artísticas: figuración y abstracción
Dentro del universo de las imágenes artísticas, cualquiera sea su origen (dibujo, pintura, escultura, fotografía, grabado, etc.), pueden clasificarse dependiendo su grado de representitividad de la realidad. Así, podemos considerar a las imágenes en las que reconocemos fácilmente objetos de la realidad como figurativas. Éstas fueron las más utilizadas a lo largo de toda la humanidad, partiendo de la prehistoria y hasta las primeras vanguardias del siglo XX. En contraposición, denominamos a imágenes abstractas, a aquellas en las que no reconocemos objetos de la realidad, y en las que prima la utilización de los elementos plástico-visuales, como la linea, el color, la textura. Es a principios del siglo XX, con las primeras vanguardias artísticas, que las artes visuales se despegan de la obligatoriedad de la figuración, gracias a grandes exponentes como W. Kandisky, P. Mondrian, J. Miró, entre otros. Sin embargo, esta clasificación no es estricta, y existen muchos intermedios, generalmente denominados semi-abstractos. A continuación, algunas obras como ejemplo:
ABSTRACTAS
SEMI-ABSTRACTAS
Trabajo personal
1. Leer el siguiente texto de Paul Valéry. En el se debate y se describe vagamente sobre un objeto encontrado, difícil de clasificar, un objeto 'ambiguo'. Realizar una interpretación visual personal del mismo en base a los comentarios que encontramos en el texto, trabajando cualquier lenguaje y técnica: dibujo, pintura, escultura, fotografía, entre otras.
El objeto ambiguo
2. Elegir alguna obra propia, clasificarla dentro de estas 3 categorías, y realizar 2 reversiones de la imagen. Es decir, si la obra elegida es figurativa, realizar un nueva versión de modo semi-abstracto, y otra abstracta. Para ello valerse de la utilización de elementos plásticos, por ejemplo, simplificar colores, y en el caso de las formas, lo más sencillo es geometrizarlas para llevarlas a la abstracción.




























